El-Anden
La vida es como andar en tren.
Avanzas sobre un camino, quizás con una vaga idea de hacia
donde vas. Puede incluso que sepas que paradas hay en la ruta.
Te detienes.
Avanzas rápido.
Quisieras correr algunos tramos a toda velocidad,
y en otras detenerte a contemplar.
Esos rieles que te guían, también te atan.
Son tu sustento, la única seguridad
que has de tener durante todo el trayecto.
Vagón tras vagón, todos pasamos por los mismos lugares.
En otro tiempo, en otro estado. Quizás cuantos ya han recorrido esta ruta.
Pero jamas es la misma.
El sol nunca brilla igual. La temperatura nunca es la misma.
Esa flor, tan fugaz a mi pasada, estoy seguro estaba el año pasado.
Es un mundo ambulante; ojala tuviera tiempo de conocerlos a todos.
Con sus historias. Este tren es parte de la realidad. Al menos es la mía.
Aquel camino establecido, confiable y puntual.
Descarrilar.
Podrá uno volver a subir?
Con el sabor amargo del café, y la dulzura del descubrir, voy recorriendo este tren de a poco.
Expreso al Sur. 13 de Febrero de 2004. El día que me fui de vacaciones al sur, y nunca mas volví.
pd: ahora vivo en Coyhaique.
